El 12 de septiembre del año 2006, un grupo de 33 personas discriminadas por su diversidad funcional, miembros del Foro de Vida Independiente, protagonizaron un encierro y permanecieron durante 24 horas en el edificio de la sede central del IMSERSO. Su objetivo seguía siendo ser recibidos por el presidente del gobierno para explicar la primera mano sus peticiones ante la inminente aprobación de la ley.
Tras varias horas de negociación y una noche entera dentro edificio, se consiguió una reunión con el ministro de trabajo Jesús Caldera, que duró más de dos horas y en la que el ministro se comprometió a realizar ciertos cambios en la ley.
Pocos meses después, la ley se aprobó sin que ninguno de los compromisos del ministro se hubieran cumplido y por lo tanto sin ninugno de los cambios que le había solicitado el Foro de Vida Independiente.
Puedes leer la crónica del encierro escrita por Jesús García o también ver otra visión del encierro de la mano de Amparo Camps de Valencia. Sus enlaces están al final de la página.
También puedes leer la crónica "Desde el teléfono y el ordenador, la vivencia de un encierro" de Vicente Valero, Miguel Rueda, David Bibiano, Ismael Llorens y Mª Ángeles Sierra.
Además puedes consultar el reportaje gráfico de Jesús García y otro reportaje gráfico de Francisco Torres.
VISIÓN DEL ENCIERRO realizada por Amparo Camps de Valencia.
Pertenezco al Foro de Vida Independiente… Yo diría que desde que nací eso es una actitud que se lleva dentro, que no importa mucho cuan grande es tu limitación. En tus adentros sabes cómo quieres que sea tu vida. No se precisa mucha o poca cultura, una sabe qué quiere, cómo vivir, cómo sentir y qué hacer con su vida. Vives bajo una cruda realidad palpable y es que necesitas que te levanten, te duchen, te sienten en la silla, pero con los mismos anhelos y esperanzas que cualquier persona poseedora de energías corporales.
Con tu voluntad, con tus expectativas, te buscas lo que puedas realizar teniendo en cuenta tu entorno y tus posibilidades
Cuando conocí el foro sabia que esa había sido mi filosofía de la vida sin saber plasmarla en el papel. Allí exponían lo que yo siempre, anhelaba y quería y allí estaban.
Y por supuesto, los medios, las herramientas para conseguir que todo el recurso posible social se ponga al alcance de todos desde la contribución altruista que solo la experiencia nos otorga.
Estoy hablando clara y fuertemente por los grandes discapacitados, a los que la adversidad, el destino les arrebata más, todo es malo, o no tan malo, dependiendo del color del cristal con que se mire, de acuerdo, pero no poder ni rascarte la oreja cuando el picor florece es muy desesperante, casi una tortura, amén de las cosas que todos sabemos y sobre las que no voy a extenderme, por ser conocido por todos los que en menor o mayor grado lo sufrimos.
Cuando el actual Gobierno sacó el Proyecto de Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, vimos un gran paso. Todas las leyes tienen su andadura pero esta es bastante trabajosa, es una ley deseada y soñada por muchos de nosotros pero no acaba de contemplar todas las necesidades que un sector muy específico por su edad y condición necesita.
Queríamos explicárselo al Presidente de primera mano habiéndole ya escrito en muchas ocasiones al igual que a todos los diputados,
Se llevaron a cabo una serie de acciones antes:
- Debate social
- Escribir a la-os diputado-as
- Artículos en la prensa
- Recogida de firmas
- Paseos por nuestras respectivas ciudades.
La campaña del Septiembre Esperanzador, en definitiva, donde la esperanza la pusimos nosotros y la igualdad habrían de ponerla, el resto: las mayorías.
Y al final, no quedando otra, optamos por la más fuerte y dura para todos, encerrarnos para llamar la atención a los medios de comunicación y con ello a la ciudadanía que no es más que ese gran poder, de llegar a todos sin distinción, incluso aunque no siempre se consiga.
Mi crónica particular desde mi óptica y vivencia personal del encierro que protagonizó el Foro de Vida Independiente
El día 11 a las 16h. unos amigos nos llevan a Alicante a mi compañero Modesto y a mi, ya que a las 18h. salía el tren Altaria, en él viajaríamos hasta Madrid. Llegamos a las 21´45h, sin saber que acontecería al día siguiente. No sabíamos a dónde teníamos que acudir, solo el sitio donde nos hospedamos. Cogimos un eurotaxi y nos llevó al lugar. Allí nos encontramos con unos compañeros a las 12 de noche que nos dijeron a qué hora teníamos que estar y el lugar: en la sede del IMSERSO a las nueve de la mañana. Al día siguiente llamo a otro euro taxi y nos deja en C/ Ginzo de Limia Nº 56
Como llevábamos una maleta bastante grande esa era mi incertidumbre ¿dónde la íbamos a dejar? Al final nos decidimos y entramos con la maleta, la cual pasaron por el detector de metales sin problema. Nos dirijamos al bar, allí ya había unos cuantos compañeros pero como no quería levantar más sospechas, ya que todavía faltaba mucha gente, nos sentamos en una mesa apartada para desayunar. Alrededor de las 11 se acerca Manolo Lobato, nos saluda y nos dice que vamos a hablar con el director, el cual no podía recibirnos porque tenia la agenda llena.
A la media hora ya se reunió con nosotros. Su actitud fue siempre muy política, nunca se puso en nuestra situación personal.
Acto seguido empezamos a llamar a todos los medios de comunicación de nuestros respectivos lugares de procedencia
Hacia el medio día, ya no dejaban pasar a más gente en silla de ruedas.
A las 4 nos volvimos a reunir y sin llegar a un acuerdo. No querían hacer trasladar nuestra petición al presidente del gobierno esa fue mi impresión.
El Ministerio nos conminó a que abandonáramos el encierro y nos recibirían por la tarde un grupo de diputados para que tratáramos el tema a condición de que abandonáramos. Nuestra propuesta era que fueran a la reunión unos compañeros que estaban fuera y que según como transcurrieran las negociaciones ya marcharíamos. Dicha propuesta fue denegada por el Ministerio, lo que provocó nuestra desconfianza.
Una de las situaciones mas preocupante durante el encierro fue el estado de salud de nuestra compañera Rosa Conca de Ontinyent, dicha compañera se sintió indispuesta nada más entrar allí, tal vez dicha afección fue debida al trajín del viaje, y las circunstancias propias del momento. Al perro flaco todo son pulgas, o éramos muchos y parió la abuela. Viendo que no remitían sus dolencias se tuvo que llamar a la ambulancia y fue ingresada de urgencias. Pero ya esta recuperada como una rosa.
Una anécdota que cabe destacar fue la protagonizada por unos compañeros de Pamplona que al llegar un poco tarde y negarles la entrada, ella puso el pretexto de que quería ir al servicio, como el gorila de turno le negó la entrada al recinto ella preguntó por qué, a lo que él le contesto: “Porque habéis sido muy malos”. Entonces ella, ni corta ni perezosa, se bajó las bragas y se pegó la gran meada ante la mirada perpleja del guardia jurado… Me encantó ese gesto porque menuda contestación le dio el guarda… pero no fue menos impactante la de ella que “le dio la meada por respuesta”.
Los medios de comunicación estaban en la puerta principal esperando noticias y en una de las múltiples entrevistas que tuvo nuestro portavoz con el Jefe de Seguridad del Gobierno, nos ofertó abandonar el encierro con una grandiosa foto en la puerta. Se decidió mantener nuestra postura, no habíamos echo un viaje tan largo para solo hacerse una foto. ¡Qué cosas tienen estos políticos! Mon dieu!!!! Una vez más sentimos el desprecio del abandono y de la indiferencia. La actitud del ninguneo. El poder del todo por nosotros sin nosotros. Pero no coló, no iba a colar, no habíamos viajado de tan lejos para tanta estupidez.
La tensión aumentaba, yo fui con la plena convicción de quedarme de forma indefinida, hasta incluso sobrepasando los límites de mi cuerpo.
Cada uno sabe su situación personal y sabe hasta donde puede y debe arriesgar, es muy importante esta ley para poder adquirir un poco de autonomía personal sin estar siempre mendigando. Yo iba a echar los restos, pero mi cuerpo tiene un límite y cuando pasaban las horas me iba dando cuenta que la motivación, el espíritu de la luchadora iba por un sitio y el físico por otro.
Ya el corsé ortopédico empezaba a hacer acto de presencia recordándome que quería desprenderse de mi cuerpo y como siempre para mas INRRI mi amiga la viajera se vino conmigo, estaba molesta y pegajosa y sin grúa para poder asearme. Gracias a la amabilidad y el humano gesto de entrega de Pilar, que me ayudó a asearme un poco, conseguí estar más relajada y menos incómoda.
Siempre permanecerá en mi recuerdo este momento estelar de Pilar para conmigo, puesto que no nos conocíamos y su espontánea generosidad me ayudó una vez más a creer en las fuentes de bondad de los seres humanos.
Llegada la noche nos comunican que tenemos que dormir en los pasillos, casualmente el aire acondicionado que ya había sido desconectado dado la hora, se pone de manera sospechosa otra vez en marcha a pleno rendimiento, el hilo musical sin interrupción y todas las luces de la planta encendidas. No permitieron la entrada de mantas ni de víveres, los locales del IMSERSO parecían el asedio Numantino.
Tras pasar una noche Toledana, como veréis por las fotos, de frío e incomodidad ya que estamos hablando de gente tetrapléjica y no precisamente de deportistas de élite, nuestra sorpresa fue mayúscula cuando a primera hora nos hacen desalojar los pasillos para meternos en la sala de espera, con la advertencia de que no podíamos bajar a desayunar a la cafetería. Ahí ya mi temple empezó a resquebrajarse ya que tenía el cuerpo hecho unos zorros y aun estaba muerta de frío. Como veréis me puse todo lo que tenía para abrigarme y ya estaba pensando en un café bien caliente que habría de demorarse más de lo humanamente esperado.
El desayuno nos lo servirían allí mismo y lo pagaba el director. Nuestro portavoz en un alarde de reflejos, les hizo saber que nosotros teníamos el placer de invitar al Director General del IMSERSO a desayunar pero en la cafetería.
Las contradicciones se iban sucediendo. Luego nos dijeron que podíamos ir bajando de dos en dos y esperar a que subieran para bajar otros. En unos momentos de estos tan delirantes el guarda-jurado le estaba llamando la atención a un compañero que estaba en el pasillo y no quería entrar, nuestro portavoz le dijo que lo que tenía que decir que se lo dijera a él, replicándole el guarda:
--Dígame su nombre – Y Antón, con esa flema tan especial que tienen los gallegos, respondió:
--Portavoz.
--No. Dígame como se llama.
--Me llamo portavoz.
Fue un momento estelar, aliviante y divertido, entre el gran puteo que sentíamos. Fue genial, es que si lo oís con ese acento tan dulce, tan especial y hasta relajante que le caracteriza… ¡Fue demasiado!
Como yo pasé tanto frío durante la noche y visto que ya eran las diez de la mañana, decido “fugarme” por la rampa en un arranque; la respuesta fue contundente, el guarda jurado me cogió de la silla impidiéndome la bajada. Me dio tanta rabia que le increpé: “¡No me toques la silla!” Me sentí tremendamente impotente, volví al sitio pero cuando tuve oportunidad me fui por el ascensor, menos mal que los mandos estaban bajitos, cosa rara, nunca los había visto tan accesibles, quizás porque estábamos en nuestra supuesta morada, la de la diversidad funcional.
En el ascensor, una trabajadora con los ojos humedecidos me enseño la foto de su hijo que también era discapacitado, entonces le conté brevemente por que estábamos ahí encerrados, también algunos/as administrativos/as se ofrecieron a subir comida y nos proporcionaron fotocopias de las noticias que salieron en lo escasos y raquíticos medios de información.
Quiero contaros que a pesar de todo el gran esfuerzo realizado por este grupo de personas pertenecientes al Foro de Vida Independiente, los medios de comunicación no han estado a la altura de las circunstancias y esto demuestra que siguen estando en manos del poder. ¿O fue el poder el que no estuvo a la altura de las circunstancias cuando fue capaz de detener el paso de los medios de comunicación, por el temor que les provocamos?
Cuando por fin pudimos desayunar salimos al patio a fumar unos cigarritos y allí pude experimentar una sensación, muy agridulce.
Sobre el medio día el ministerio nos comunica que el Ministro Caldera está dispuesto a recibirnos junto con un grupo de técnicos, entonces se decide nombrar a nuestro representantes cinco y abandonar el encierro.
El resultado de la reunión ya lo conocéis, se han conseguido unos acuerdos sustanciales de cuya aprobación definitiva estamos a la espera.
Lo más importante, tal vez de todo esto, por encima o por debajo de lo anecdótico, sea sin duda, el que fuimos capaces desde el Foro de Vida Independiente, de dar un paso histórico, hacia nuestra independencia, por primera vez desde y para nosotras y nosotros. Algo que por inesperado fue esperanzador para unos e insultante para otros.
Por los derechos humanos hemos de luchar siempre y los jóvenes han de tenerlo presente ya que siempre se encontrarán con semejantes capaces de no hacerlo. Así, más que la crónica de un encierro, esto puede ser un llamamiento a la lucha en pro de los derechos de todos los hombres, mujeres y niños de la tierra en sus distintas diversidades funcionales.
Soy Jesús García, miembro activo del Foro de vida Independiente y uno de los encerrados en la tercera planta de la sede de la Dirección General del Imserso desde las 9 de la mañana del 11 de Septiembre de 2006 hasta las 12 de la mañana del día siguiente.
El Foro de Vida Independiente es una organización no gubernamental que lucha por “Los Derechos Humanos, Igualdad y No Discriminación de las Personas con Diversidad Funcional”, de características un tanto singulares, porque, a las personas que lo componen, no les une una ideología, sino la defensa de los derechos en si mismos. En nuestras filas militan personas de derechas, izquierdas, religiosas, agnósticas, etc…, pero nosotros no los identificamos como tales. No pagamos cuotas, ni tenemos junta de gobierno. Todos y cada uno de nosotros somos dueños de nuestros propios actos, la confluencia en el foro es voluntaria y desinteresada y cuando tiene lugar un evento, es necesario celebrar una reunión o debemos acudir a un acto oficial, el costo económico se cubre con el desembolso de cada cual. Así, con motivo del encierro, los gastos de hotel en la noche previa a la entrada en el Imserso, la gasolina, peajes, cafés, pérdida de jornada de trabajo, etc…, corrió por mi cuenta.
Esto que parece un tanto anárquico y acaso ilógico por inusual es lo que hasta ahora nos ha unido. Todo es voluntario. Aquí nadie está a la fuerza y cada cual es un poco responsable de sus propios actos. Cuando alguien propone una línea de trabajo el resto de los miembros es libre de seguirlo o no y el éxito o fracaso del intento dependerá de ello y de su capacidad de convicción.
Dicho lo dicho, espero que nadie, miembro o no del Foro, se moleste por lo que seguidamente relato o por lo que pueda parecer pretendo con ello. De cualquier modo la responsabilidad es mía, lo escribo yo y lo publico en un servidor que, igualmente, costeo yo.
Días antes del encierro, componentes del foro protagonizaron paseos por Madrid, por los alrededores del Congreso de los diputados, con el objeto de crear expectación, informar a quien la solicitara y entrevistarse, cuando fuera posible, con diputados, lo que sucedió en algún caso. Puedes ver aquí un reportaje fotográfico de los paseos.
¿POR QUÉ NOS ENCERRAMOS EN LA DIRECCIÓN GENERAL DEL IMSERSO?
Porque es nuestra casa. El IMSERSO depende directamente de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad a cuyo frente se encuentra Dña. Mª Amparo Valcarce García, lo que lamento profundamente, porque está mujer sólo puede ser perjudicial para nuestra causa. El edificio es accesible y supuestamente se trata, teóricamente, del lugar donde pueden entendernos mejor y tratar con mejor talante.
¿QUÉ PRETENDÍAMOS CON ELLO?
Únicamente conseguir llegar al Presidente del Gobierno, Sr. Zapatero. Le habíamos enviado cartas solicitando que nos recibiera pero no obtuvimos contestación y las fechas de entrada en discusión de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal (LEPA) se echaban encima. Si hubiéramos pretendido crear alarma, hubiéramos cortado la Castellana o impedido la salida de un tren en Atocha, por ejemplo. Pero sólo pretendíamos que el Sr. Zapatero nos diera la oportunidad de explicarle el motivo de nuestro encierro y así se lo dijimos al D. Ángel Rodríguez Castedo, director general, en su despacho. Desde el principio nos pareció encontrar poca colaboración, querían recoger los papeles que llevábamos y que nos fuéramos inmediatamente.
ACONTECIMIENTOS POSTERIORES
A medida que se percataban de nuestra convicción fueron endureciendo posturas e ignorando lo precario de nuestra situación y nuestro nivel de dependencia. Practicaron una técnica de desgaste habitual con terroristas o atracadores al uso.
A primera hora de la tarde se produce la primera baja. Nos vemos obligados a llamar desde los móviles a SALUD MADRID y Cruz Roja para asistir a una de las chicas con problemas gástricos que obligaron a hospitalizarla hasta el día siguiente.
A las 8 de la tarde un hombre que dice venir del Ministerio de Gobernación, nos hace la bochornosa oferta de salir por las buenas y hacernos una graciosa foto o, en caso de no hacerlo, amenaza con obsequiarnos con una mala noche.
No cedemos y, efectivamente, habían planeado como hacernos pasar una mala noche. Nos expulsaron de la sala donde había sofás y suelo de madera para arrojarnos al duro y frío pasillo, obligados a dormir en el suelo, sin mantas y con el aire acondicionado en régimen de ventilación –dijeron-, pero que, junto con la música ambiental a toda pastilla, impedía dormir al mayor de los lirones, máxime, cuando dejaron las luces encendidas. Estaba claro que como en los interrogatorios franquistas, pretendían, con la falta de sueño, socavar nuestra resistencia y lucidez.
Dormir fue poco menos que imposible para algunos pero personalmente una de las cosas que más me afectó fue ver que se nos negaba la posibilidad de alimentarnos, mientras nos pasaron por delante una bandeja con comida para el director que dormitó en su despacho, supongo con la pretensión de estar enterado de todo lo que aconteciera de primera mano, pero, lo más probable, descansando sin ruidos y cómodamente recostado.
Por la mañana muy pronto, los vigilantes obligaron a que nos moviéramos para dejar todo como estaba la noche anterior, las sillas que habíamos movido, los felpudos, etc…, en su sitio. Eran chicos majos y educados pero uno de ellos, siempre hay un chulo, sentía placer tratándonos mal. Intentó introducirnos en una sala para hacernos invisibles, anularon los ascensores y nos impidieron bajar a desayunar.
Esto produjo enfrentamientos, declinamos desayunar dentro y bajamos a hacerlo a la cafetería, prácticamente forcejeando. Nos mandaron a la policía que amablemente vino a decir que somos unos inútiles y que era mejor nos fuéramos a casa tranquilitos, como si nada hubiera pasado. Una recomendación más que una advertencia, -dijeron-, pero lo interpretamos como lo hicimos, o sea, mal.
Las personas con diversidad funcional en situación de dependencia, somos frágiles y algunos, incluso muy delicados de salud. Algunos hemos vivido mucho y trabajado duro, yo mismo no he hecho otra cosa, lo que demuestran mis 29 años cotizados a la Seguridad Social. Ellos sabían que teníamos que ir saliendo porque nos convertiríamos pronto en baja médica y cuando el Ministro Sr. Caldera, llamó para decir que nos recibiría por la tarde y que vería lo que podía hacer, cedimos, saliendo definitivamente a las doce de la mañana.
Efectivamente, por la tarde una comisión formada por Manuel Lobato, Patxi, Javier Romanach y otros, fue recibida por el Ministro D. Jesús Caldera que culminó, tras tres horas de negociación en un inventario agridulce que doy en llamar "resultado práctico del encierro".
¿PORQUÉ ESTE ESCRITO?
Porque alguien debe hacerlo. Porque este tipo de cosas deben de conocerse. Y, porque personalmente considero que los mismos que consiguieron que el Sr. Zapatero perdiera el culo para recibir en Moncloa a los jugadores de baloncesto ganadores del mundial el mismo día que regresaron de Japón, impedían que se enterara de que los campeones de los súper-cascaos desearan les recibiera. Pienso que un hombre con sensibilidad suficiente para echar adelante esta Ley que tanto necesitamos, no dudaría, caso de tener conocimiento de ello, en recibirnos.
Le hubiéramos explicado que sólo pretendemos se tengan en consideración las enmiendas que presentan algunos partidos políticos y que contemplan nuestro punto de vista y aclarar lo que no hubiera entendido para después marchar tranquilos a casa a la espera de que sus señorías, cuando decidieran aprobar definitivamente la Ley , lo hicieran desde el absoluto conocimiento de todos los puntos de vista también de los grandes dependientes todavía jóvenes y con vida activa por delante.
¿QUÉ PRETENDO CON ESTE ESCRITO?
Sigo pretendiendo lo mismo, es decir, que nos reciba Zapatero y para ello, este escrito que pone en tela de juicio el respeto por los derechos humanos en nuestro país, máxime cuando se actuaba contra personas prácticamente indefensas como puede verse en el reportaje gráfico correspondiente, seguirá colgado en la red, mientras yo viva. Además enviaré enlace a esta página colgada en un servidor que yo mismo financio, a todas las agencias de prensa, diputados nacionales y de fuera de nuestras fronteras y lo haré de modo sistemático.
Recibimos un trato vejatorio que socavó nuestras fuerzas y espero, personalmente, ser restituido por ello. Así es que señores del Gobierno, espero expliquen a Zapatero que sigo esperando nos reciba y que no retiraré de la red esta página hasta que así sea, porque dudo mucho que cuando se entere se niegue a recibirnos. Díganle que me acompañarán algunos Foreros, sólo por si tiene dudas que yo no pueda solventar. Después descansaré tranquilo.
Espero que esta página se difunda en foros de opinión y en mentideros de toda ideología. Nosotros no practicamos política. Los derechos humanos son laicos, ajenos a todo adoctrinamiento y sólo persiguen el bienestar social. Está demostrado que cada día miles de personas en el mundo pasan a situación de dependencia como consecuencia de accidentes en el trabajo, tráfico o enfermedades degenerativas pero no por ello deben perder sus derechos.
OTRAS CUESTIONES COLATERALES
Además, los ciudadanos hemos de luchar para que las instituciones funcionen de manera adecuada porque, en ocasiones, por no hablarlo suficientemente, creemos equivocadamente que todo va bien. Por ejemplo, yo pensaba que la Cruz Roja nos atendería. Uno ve que llegan las barcazas con inmigrantes y la Cruz Roja se desvive, también que acuden a eventos deportivos o culturales, sin embargo, cuando les llamé para que enviaran ayuda, me respondieron que sólo lo hacen cuando responde a convenios y pagando. Y entonces, uno se pregunta: pero
Estas preguntas hemos de hacerlas para que se activen mecanismos de previsión, para no llamarnos a engaño y para seguir luchando para que instituciones, medios públicos y privados subvencionados hagan algo más que aparentar que hacen.
NADA SOBRE NOSOTROS SIN NOSOTROS